Dejar de fumar con la RESFO

 

Para conseguir dejar de fumar, el requisito necesario e imprescindible por parte de la persona fumadora, es su firme decisión de abandonar el tabaco de forma total y absoluta, es decir, estar de acuerdo en dejar de fumar del todo y para siempre y en mantener la actitud que sea precisa para lograrlo.

Ahora bien, en numerosos casos ocurre que el fumador no puede conseguirlo, a pesar de poner en ello todo su empeño. Y la causa que se lo impide es el malestar (generalmente ansiedad). Es el temido síndrome de abstinencia, que le resulta insuperable (situación por la cual, muchos fumadores, descartan intentar abandonar el tabaco).

Encendiendo un cigarrillo y en general con una sola calada, dicho malestar se calma. Eso sí, momentáneamente. Lo que significa que el tabaco ha pasado a ser una necesidad para el organismo. Necesidad adictiva que la voluntad no puede controlar ni dominar y que, por ello, convierte a los fumadores, a quienes esto les ocurre, en esclavos dependientes del tabaco.

Con la RESFO se sabe por qué el organismo necesita tabaco y, en consecuencia, con la RESFO se le puede liberar de esta necesidad y, por tanto, también del malestar asociado. Con ello, desaparece el obstáculo, insalvable para la voluntad, que impedía poder dejar de fumar con normalidad. Y así, eso que antes resultaba imposible (abandonar el tabaco), pasa a ser posible.

Casi siempre suele existir más o menos placer en el uso del tabaco. Para superarlo, hay que autorizarse a descubrir el placer de no fumar (que es un placer triple: libertad, salud y economía) y después comprobar que es muy superior al placer que da el tabaco. Conseguir esto depende sólo de la actitud del propio fumador, ya que la RESFO no tiene acción directa ni sobre el tabaco ni sobre el hecho de fumar.

Si se toma la decisión de dejarlo, la RESFO permitirá liberarse de la necesidad de tabaco y del malestar. Y si se mantiene la coherencia con tal decisión, mediante una actitud que la respete, la persona fumadora podrá dejar de fumar de forma estable y definitiva, sin tener que tomar nada para ello y sin tener que sustituir el tabaco por ningún orto elemento. Y, lógicamente, sin ansiedad ni síndromes de abstinencia.  Y… disfrutando para siempre del placer de no fumar.

¡¡¡Con ayuda de la RESFO, ya es posible dejar de fumar con total normalidad!!!

 

La RESFO y el tabaquismo

¿Ha decidido dejar de fumar?
Es una buena decisión, pero antes de seguir adelante con ella, debe ser consciente de que dejar de fumar, en la mayoría de los casos, no es solamente una cuestión de voluntad.

Pueden ser varios los motivos que le hayan llevado a tomar esta iniciativa: la toma de conciencia, que libre u obligadamente, haya hecho a nivel social o familiar; los razonamientos, en referencia a su salud, que Vd. haya sido capaz de hacer; los inconvenientes que haya entendido que supone ser fumador...
Pero independientemente de los motivos que le hayan ayudado a dar este importante paso, debe tener claro que la decisión de abandonar el tabaco para siempre depende sólo de Vd. y es importante que no sólo valore las ventajas que comporta dejar de fumar, sino también los posibles inconvenientes en relación a los hábitos o costumbres adquiridos y al placer que le supone  fumar.

Debe plantearse hasta qué punto está dispuesto a seguir nuestras indicaciones (pocas, simples y fáciles de aplicar) que sirven para superar los inconvenientes y las dificultades que pueden surgirle durante el proceso de abandonar el tabaco. Toda esta reflexión le va a ayudar a ser coherente con la decisión que tome.

Es muy importante que no se engañe a Vd. mismo.


Un ejercicio de coherencia
Desde este momento, tenga muy en cuenta que dejar de fumar es posible. Implica simplemente un ejercicio de coherencia (ni siquiera de voluntad); coherencia necesaria para respetar su propia decisión (que es no fumar nunca más). Además, será su mejor aliada para no repetir la acción de encender un cigarrillo (si se sintiese tentado por su mente, a pesar de no tener ninguna necesidad de hacerlo).
Si todo esto está claro para Vd., con la RESFO podemos ayudarle a abandonar el tabaco de forma definitiva y sin tener que sustituirlo por ningún otro elemento.


¿Cuántas veces se ha planteado dejar el tabaco?  Posiblemente más de una, e incluso puede haberlo intentado seriamente, pero ¿por qué no le ha sido posible dejarlo? ¿Nunca se ha hecho esta pregunta?

No es lo mismo tener NECESIDAD DE TABACO que NECESITAR  ENCENDER UN CIGARRILLO.
Reflexione tranquilamente sobre esta frase. Aunque puede parecer lo mismo, verá que no tiene nada que ver una cosa con la otra. ¿Por qué?


La adicción es la causa por la cual muchos fumadores no pueden dejar el tabaco, a pesar de tener el firme propósito de hacerlo. Cuando hay adicción, las células pierden su funcionamiento espontáneo y cada vez que deben enfrentarse a una determinada acción, necesitan del estímulo que el tabaco produce en ellas. Estímulo totalmente artificial, ajeno al organismo, pero sin el cual les resulta imposible funcionar. El fumador percibe esta sensación como falta de concentración, nerviosismo, mal humor, angustia….
Esto explica la dependencia que genera el tabaco y la esclavitud que supone para el fumador. A muchos de ellos no les resulta fácil aceptar que sin tabaco no pueden funcionar. Sin embargo, para otros, es una realidad palpable que sin tabaco se sienten totalmente bloqueados ante determinadas acciones, ya sean cotidianas o de otra índole (sirvan como ejemplos la necesidad de encender un cigarrillo antes de responder al teléfono, o antes de ponerse al volante de su coche).


Necesitar tabaco implica tener adicción.  La adicción es un síntoma más de falta de salud y es la causa que impide abandonar el tabaco a la mayoría de fumadores.

La sesión de RESFO permite eliminar la adicción. El protocolo de trabajo utilizado es el resultado de un laborioso proceso de investigación que realizaron dos médicos franceses, Claude Piro y André Secondy, durante más de doce años  sobre miles de pacientes y en el que se puso de manifiesto el Organigrama funcional del ser humano. Gracias a esta referencia, resulta posible restablecer el funcionamiento espontáneo celular que el tabaco anula en el fumador. Esto implica poder afrontar ya cualquier situación sin tener que apoyarse en el cigarrillo y, por tanto, sin estímulos ajenos al organismo. Y recuperar también la libertad de acción.


Necesitar encender un cigarrillo es una búsqueda de la mente psíquica. Es importante aclarar que a nivel mental no tenemos ningún tipo de acción y que factores como el hábito (o costumbre), al igual que el placer, tan vinculados al hecho de fumar, dependen del fumador y de su coherencia con la libre decisión de no fumar nunca más y de respetar esta decisión, con todo lo que ello pueda suponer en el día a día.

 

Sesiones de RESFO sin peligro y sin dolor

Las sesiones de RESFO son individuales y duran, en promedio, entre 20 y 30 minutos.
Son una ayuda terapéutica muy eficaz, sin peligro y sin dolor.
No se usa ni hay que tomar ningún producto. Sin aparatos ni conexiones a fuentes externas de energía
El paciente no percibe ninguna sensación desagradable. Al contrario, se suele sentir distendido y relajado tras la sesión e indiferente hacia el tabaco.

 

Contactar con nosotros

Si desea más información o se plantea utilizar la RESFO como el medio de ayuda para dejar de fumar, sírvase contactar (si no lo ha hecho ya) con ReCATVida en:
BADALONA  -  Tel.  934644801
Secretaría online 24h

Correo electrónico: recat@recatvida.com
Puede ver también www.resfo.com